La investigación de la Fiscalía General de la Nación y la Policía Nacional permitió reconstruir el plan criminal que terminó con el asesinato de María Camila Potosí, una joven embarazada de ocho meses, y de su hija Alahia. El caso conmocionó a Colombia por la extremada crueldad de los hechos.
Las autoridades capturaron a cinco personas señaladas de participar en el delito. Entre los detenidos figura Yulieth Angulo Escobar. Según la hipótesis de la Fiscalía, la mujer planeó el hecho para apropiarse de la recién nacida y hacerla pasar como suya ante su pareja.

Imagen censurada de captura a cinco personas por el Asesinato de Maria Potosí y su hija Alahia.
El engaño y el ataque en el barrio Polvorines
La investigación indica que el 16 de julio la mujer habría convencido a María Camila de acompañarla hasta una vivienda del barrio Polvorines, en el suroccidente de Cali. Una vez allí, presuntamente la mantuvo en el lugar con el argumento de haber perdido las llaves de la motocicleta, mientras llegaban los demás implicados.
De acuerdo con la Fiscalía, en esa vivienda la víctima fue atacada con un arma cortopunzante en repetidas ocasiones. Posteriormente, según la investigación, le fue extraída la bebé mediante un procedimiento artesanal. El informe forense estableció que María Camila recibió 22 heridas en diferentes partes del cuerpo. La recién nacida tampoco sobrevivió.
La estructura criminal detrás del hecho
Los demás capturados cumplieron funciones de vigilancia, traslado y ocultamiento. Los delincuentes abandonaron el cadáver de María Camila en la zona rural de La Buitrera. Más tarde, las autoridades hallaron el cuerpo de la bebé en el mismo sector.
El comandante de la Policía Metropolitana de Cali confirmó que los detenidos tienen vínculos con la banda «Los Santa», dedicada al narcotráfico y a otros delitos de alto impacto. La rápida revisión de cámaras de seguridad facilitó la ubicación de los sospechosos en Cali y en el municipio de Andalucía.
Imputación de cargos y exigencia de justicia
La Fiscalía imputó a los cinco procesados los delitos de feminicidio agravado, secuestro simple agravado, desaparición forzada y ocultamiento de material probatorio. Mientras el proceso avanza, la familia de María Camila y Alahia exige que el crimen no quede impune y pide establecer la responsabilidad de cada implicado.