Le roban el agua a las represas naturales; perforan los tubos de distribución y también les cobra piso a algunas empresas, si quieren seguir prestando servicio de suministro del líquido, principalmente en zonas donde hay sequía. Como si fueran los conglomerados más selectos, ahora los cárteles del narcotráfico han incursionado pero en el hurto del agua, aprovechándose de la escasez que se vive en algunas zonas de México.
¿Cómo lo hacen? Llevan contenedores que superan el almacenaje de los dos mil litros; el agua la extraen de las reservas naturales y de los tubos de distribución. La sequía y el bajo nivel de algunos embalses que están por debajo del 45%, tiene a los pobladores en dificultades. Las autoridades han empezado la búsqueda de mecanismos para ejercer un control de seguridad sobre esas reservas hídricas y comenzarán la supervisión por medios satelitales.
Michoacán es el principal afectado y toda locación geográfica dedicada a la agricultura. Son los carteles Sinaloa y CJNG los que hurtan, cobran piso y determinan a qué zonas se debe enviar el agua para las necesidades en los laboratorios de droga, cultivos de aguacate y de últimas poblaciones damnificadas por la sequía.
A la vivienda de miles de pobladores no llega el agua, por consiguiente deben pasar días sin el preciado líquido, pero si es mucha la urgencia de la comunidad, esta debe comprar pimpinas que son cobradas a un alto precio.
Cárteles mexicanos hurtan el agua