La Franja de Gaza atraviesa uno de los momentos más dolorosos de su historia reciente. El constante bombardeo israelí ha dejado ciudades reducidas a escombros, familias enteras destrozadas y un pueblo atrapado entre el hambre, la falta de agua y el miedo a morir en cualquier instante. Testigo Directo entrevistó a Mauricio Morales un periodista que junto a Manuela Bedoya y Luna Barreto llevarían ayuda humanitaria por medio de flotillas en el mar Mediterraneo.
Mauricio nos cuenta lo difícil que ha sido estar tantos días en medio del mar, mientras que a Luna y Manuela las retuvo el ejército Israelí, Mauricio aún no llega a territorio Gazatí, pero asegura que podrían ser retenidos y deportados posteriormente.
Carolina Luna guerra, médica colombiana integrante de Médicos Sin Fronteras, atiende victimas en la Franja de Gaza.
Carolina Luna Guerra, médica colombiana oriunda de Popayán e integrante de Médicos Sin Fronteras, también es Colombiana, lleva más de seis meses atendiendo a víctimas en hospitales improvisados. Rodeada de niños desnutridos, mujeres heridas y ancianos mutilados, relata la impotencia de no poder salvar todas las vidas que llegan con quemaduras, amputaciones y traumas. “Ellos nos ven como su esperanza, aunque sepamos que muchos morirán”, afirma.
Junto a ella, el doctor Refat Alathamna, médico gazatí con nacionalidad boliviana, atiende heridos mientras describe Gaza como “un infierno”. Él recuerda cómo desde el 7 de octubre de 2023 la normalidad desapareció: ya no hay casas, los precios de los alimentos se triplicaron y más del 90% de la población quedó desplazada.
La ONU y gran parte de la comunidad internacional reconocen la magnitud de la tragedia, calificándola como un genocidio. Aún así, el pueblo palestino se resiste a abandonar su tierra. En medio de la devastación, la presencia de colombianos en Gaza demuestra que la solidaridad trasciende fronteras y que aún en la guerra, hay quienes se aferran a salvar vidas y salvaguardar la dignidad.