Impedir que dos personas ingresaran sin pagar a TransMilenio terminó costándole la vida a Cristian David Garzón Castro. El guarda de seguridad, de 27 años, murió después de recibir una herida con arma cortopunzante en la estación Terreros, en Soacha.
Todo ocurrió durante la mañana del 18 de septiembre. Cristian hacía parte del personal encargado de controlar la evasión cuando una pareja intentó ingresar al sistema sin pagar el pasaje.
La situación escaló rápidamente.
Según la reconstrucción presentada por la Fiscalía, Davy Gabriel Acevedo Sánchez habría sacado una navaja y atacado al trabajador. Anngi Natalia Díaz Sierra, su pareja, habría instigado la agresión.
Cristian terminó gravemente herido. Sus compañeros lo trasladaron a un centro asistencial cercano, pero murió debido a la gravedad de la lesión.
Davy Acevedo y Angi Díaz durante la audiencia
Acevedo y Angi Díaz, su pareja sentimental, fueron presentados ante una juez y no aceptaron los cargos imputados por la Fiscalía.
Durante la audiencia, además, quedaron registrados varios momentos de tensión por el comportamiento de los procesados y los llamados de atención de la juez.

Davy Acevedo y Angi Díaz, durante la audiencia con la Fiscalía.
Pero detrás de este caso hay una situación que los trabajadores de seguridad privada aseguran que venía siendo advertida desde hace tiempo: las agresiones contra quienes controlan el ingreso al sistema.
Compañeros de Cristian aseguran que, horas antes del ataque, la misma pareja habría protagonizado una confrontación con otros vigilantes e incluso habría realizado amenazas.
Para el gremio, la muerte del joven representa el punto más grave de una problemática que, según sus denuncias, ha pasado de insultos y agresiones físicas a ataques con armas.
¿Quién protege a los guardas se seguridad?
A esto se suma otra preocupación. Los trabajadores aseguran que los elementos de protección que reciben no serían suficientes para enfrentar agresiones con armas cortopunzantes. También denuncian la suspensión de algunas capacitaciones en defensa personal, mientras reclaman mayor presencia de las autoridades dentro del sistema.
La discusión también alcanza la posibilidad de dotar a los guardas con elementos de defensa como dispositivos eléctricos.
Expertos consultados explican que su utilización está sometida a condiciones legales, técnicas y de capacitación, mientras desde otros sectores advierten sobre los riesgos de entregar este tipo de herramientas a personal que no ejerce funciones de policía.
Para algunos concejales y representantes del sector, la solución no debería recaer únicamente sobre los vigilantes. Además de cambios en la infraestructura de las estaciones. Entre las alternativas planteadas está la instalación de puertas en estaciones que actualmente permiten el ingreso sin barreras físicas.