El abogado Sergio Alzate, quien hizo la investigación. Dijo que por las tareas de filtración de información, coordenadas e incluso entregar a los informantes, algunos militares reciben mensualmente de la guerrilla 60 millones de pesos.
No se habla de coroneles y generales en su totalidad, sino de un grupo que tiene información privilegiada que es prácticamente vendida a los frentes de la disidencia de alias “Calarcá”.
Puntos claves para recepcionar esa información son los (ETCR) Espacios Territoriales de capacitación y Reincorporación tras el acuerdo de paz. de 2016. En el Tolima, Cesar, Caquetá y otras zonas donde actualmente según Sebastián Velásquez, Representante legal de la Federación Colombiana de Víctimas de la guerrilla de las Farc se han convertido en lugares para narcotráfico, extorsión y resguardo de armas.

Video de archivo, ejercito Nacional de Colombia.
Las pruebas con las que cuentan son llamadas telefónicas entre oficiales del ejército y “Calarca». Estas fueron puestas a disposición de la Fiscalía con nombres propios. De hecho citan que por la captura de alias “Cancharín” de las Farc, fue asesinada la fuente y quien reveló su nombre fue un coronel de inteligencia.
El excomandante de la Fuerza Aérea, Héctor Fabio Velasco, quien duda mucho que ese comportamiento corrupto sea generalizado, asegura que hay fallas en la reacción y operativos de las autoridades contra las disidencias de las Farc, a tal punto que se han convertido en unos “bomberos” que reaccionan en uno y otro lado, pero con déficit de presupuesto y falta de apoyo aéreo.
“En el país debería haber 10 soldados por cada guerrillero. Por eso no se ha logrado controlar las rutas del narcotráfico por Jamundi y Potrerito”, manifestó el general, al referirse al gran poder que hoy tienen en el suroccidente del país.
Entre la venta de información oficial, con la que se desplazan tranquilos y evaden a las tropas del ejército, las disidencias parecen tener el camino libre. Por eso el abogado Sergio Alzate manifestó que:” Calarcá es el mayordomo del narcotráfico en el gobierno Petro”. Todo apunta a una estructura que, lejos de combatir esta garantizando que los comandantes de las disidencias no sean capturados.