El Cartel de Sinaloa, uno de los más antiguos y poderosos de México, se partió en dos con la confrontación de las facciones de Los Chapitos, los hijos de Joaquín El Chapo Guzmán, y Los Mayitos, los descendientes de Ismael El Mayo Zambada, ambos capos fundadores de la organización delictiva; debido a la entrega de El Mayo en Julio de 2024 a las autoridades de Estados Unidos, por parte de su ahijado Joaquín Guzmán López, uno de los hijos de El Chapo, en una acción considerada una traición.
“Una corporación criminal, en este caso el Cartel de Sinaloa, que está siendo atacada directamente por el gobierno norteamericano”, afirma Saúl Arellano, doctor en Política Social, investigador y profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México UNAM y director editorial del portal México Social.
Enfrentamiento entre los Chapitos y los Mayitos
El Cartel de Sinaloa está siendo atacado por el gobierno de Estados Unidos con allanamientos a laboratorios, decomiso de droga e incautación de millones de dólares, tanto en materia prima como en productos y ganancias.
“Dada la convicción de la administración Trump de que el Cartel de Sinaloa es el principal productor de fentanilo en el mundo, no solo en América, de tal forma que la crisis de salud pública que se enfrentan de aquel lado de la frontera mexicana ha provocado alrededor de 85.000 defunciones anuales”, asegura el politólogo y académico Arellano.
Teniendo en cuenta esto, el gobierno de Donald Trump declaró este año a siete carteles mexicanos como terroristas, lo que incluye al de Sinaloa. Esto sumado al tira y afloje de los aranceles con México, el aumento de la remesas y la política migratoria de Estados Unidos, entre otras medidas para el país azteca.
“Se añade la, hay que decirlo como tal, la xenofobia y también el racismo de la administración Trump que ha tomado a México, pues como lo decimos aquí, como de piñata, para estarnos golpeando una y otra vez, racializando la persecución en contra de personas migrantes en Estados Unidos de América”, añade Saúl Arellano.