En lo corrido de 2025, más de 13 estructuras criminales dedicadas al microtráfico han sido desmanteladas en el municipio de Soacha. Bandas como Los Nike, Los Ganchos, Los Moscos, Los Roncos y Los de la Cuadra ejercían control sobre el narcomenudeo en las comunas 1, 2, 3, 5 y 6. De acuerdo con el secretario de Seguridad, el general (r) Carlos Rojas, las rentas de estas organizaciones podían oscilar entre los 15 y 20 millones de pesos semanales, dependiendo del territorio bajo su influencia. Su modus operandi era similar: expendio de drogas en inmediaciones de instituciones educativas, utilización de menores de edad y control estricto de horarios y zonas.
Sin embargo, pese a los esfuerzos de las autoridades, la dinámica delictiva se mantiene. Cuando una banda cae, otra emerge para ocupar su lugar o se desata una disputa violenta por el control del territorio. A través del testimonio de un exconsumidor que residió durante varios años en uno de los barrios más populares del municipio, se conoció el funcionamiento de las llamadas “fronteras invisibles” o “líneas” que delimitan el dominio de estas estructuras criminales.
Miembros de bandas de microtráfico vendiendo droga.
“Ellos salen después de las 6 o 7. Ahorita esta mas calmado por lo que han matado gente” Explica el testimonio. Señalando un parque del barrio, explica: “Desde allá donde entramos hasta el otro lado todo esto es una línea”. Según su testimonio, en un sector de aproximadamente cuatro cuadras operaban al menos tres grupos distintos o estructuras diferentes que se enfrentan constantemente. “Una vez Cuando nosotros estábamos comprando el man me dijo: yo por un momento los confundi porque pensé que eran los de la otra línea yo le comentaba que qué había pasado, él nos decía que vinieron dos manes en cicla, me preguntaron que si yo vendía moños, que a cuanto, después llegaron otros tres en cicla y dijeron que estaban ofendidos porque estaba vendiendo en su línea”
El temor por el control territorial es permanente. Habitantes de barrios enteros viven bajo la amenaza constante de estas estructuras. Un líder social con más de 15 años de trabajo comunitario tuvo que abandonar el municipio tras recibir intimidaciones reiteradas. “Llegaron hasta la puerta de mi casa para decirme que me quedara quieto con lo que estaba haciendo”, aseguró. En otros casos, las consecuencias han sido mortales. “A un joven que estaba muy metido lo mataron un día cualquiera. Después nos enteramos de que fue uno de estos grupos de microtráfico”, relató.
Las organizaciones criminales emplean múltiples estrategias para sostener su poder, entre ellas la presunta corrupción de algunos funcionarios. Expertos advierten que ciertas bandas ofrecen millonarias sumas de dinero para garantizar la continuidad de sus rentas ilegales. Así, pese a los constantes golpes de las autoridades, decenas de estructuras continúan mutando y fortaleciéndose, expandiendo el microtráfico y el consumo de sustancias psicoactivas en amplios sectores del municipio.