Habitantes del barrio Primavera, en la localidad de Puente Aranda, expresaron su preocupación frente a la presencia de un habitante de calle identificado por la comunidad como Iván, quien, según denuncias de residentes del sector, estaría involucrado en múltiples situaciones que afectan la seguridad y la convivencia del barrio.
De acuerdo con testimonios de vecinos, el hombre habría sido señalado en repetidas ocasiones por presunto maltrato animal y comportamientos agresivos contra residentes de la zona. Algunos habitantes aseguran que recientemente se presentó un hecho violento en el que un vecino habría resultado herido con arma blanca durante una discusión ocurrida en vía pública. Sin embargo, hasta el momento no se conocen pronunciamientos oficiales sobre el caso por parte de las autoridades competentes.

Ivan, señalado de agresión personal y graves actos de maltrato animal.
La comunidad también manifestó preocupación porque el hombre permanece frecuentemente cerca de los jardines infantiles Primavera y Gorgonzola, lugares donde diariamente asisten menores de edad. Padres de familia y residentes aseguran sentirse inseguros debido a las conductas que, según ellos, se presentan constantemente en el sector.
Asimismo, algunos denunciantes afirman que el habitante de calle presuntamente estaría relacionado con la venta de sustancias psicoactivas a menores, situación que ha generado indignación entre los vecinos. Los residentes piden mayor presencia de la Policía, acompañamiento de entidades distritales y acciones preventivas para proteger a los niños y jóvenes del sector.
Otro de los puntos que ha causado controversia entre la comunidad es la supuesta cercanía del hombre con miembros de una iglesia del barrio. Algunos vecinos aseguran que el párroco le brindaría apoyo, situación que ha dividido opiniones entre quienes consideran necesaria la ayuda social y quienes creen que el caso requiere intervención urgente de las autoridades.
Los habitantes de Primavera insisten en que no buscan estigmatizar a las personas en condición de calle, sino llamar la atención sobre hechos que, según denuncian, ponen en riesgo la tranquilidad del barrio. Mientras tanto, esperan respuestas concretas por parte de las autoridades locales y entidades de protección infantil para evitar que la situación continúe escalando.